Busqué un lugar especial para darle una sorpresa a mi marido en su cumpleaños, y fue un acierto. nos encantaron las vistas, paradisíacas, muy cerquita de casa porque vivimos en málaga, pero te sientes muy lejos de todo. las habitaciones son muy bonitas, y cada una tiene un estilo diferente, no les falta detalle, para ser un alojamiento que está en el campo, no un cinco estrellas, ni falta que hace. la atención del personal magnífica, muy amables, lo ponen todo a tu disposición. un lugar ideal para ir en familia ya que los peques, de dos y tres años, lo pasaron genial también.
Nos ha gustado mucho, el sitio es muy bonito y tranquilo. la habitacion muy acogerora ,la comida estupenda y el personal muy agradable .la recomiendo